Peligros de mezclar productos de limpieza | Untelsa
Como empresa de limpieza de garajes en Madrid queremos ver un tema clave de seguridad: los mayores peligros que se derivan de mezclar productos de limpieza.
limpieza de garajes en Madrid, empresas de limpieza baratas en Alcobendas, empresas de limpieza económicas en Alcobendas
18086
post-template-default,single,single-post,postid-18086,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1200,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-10.1.2,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1,vc_responsive

Peligros de mezclar productos de limpieza

limpieza de garajes en Madrid

Peligros de mezclar productos de limpieza

Como empresa de limpieza de garajes en Madrid queremos dedicar este nuevo post del blog a un tema clave para nuestra seguridad: los mayores peligros que se derivan de mezclar productos de limpieza.

Lo primero a tener presente es que estos productos son seguros solo si los usamos según sus instrucciones. No podemos olvidar que son productos previamente aprobados por los correspondientes organismos de Sanidad y Consumo. Uno de los riesgos más comunes es el de limpiar la misma superficie, por poner un ejemplo la taza del WC, con dos productos distintos. No se puede cometer la imprudencia de mezclar a la vez lejía y amoníaco. La lejía, de uso muy común en todos los hogares, suele ser una disolución de un 5% de hipoclorito de sodio (NaClO) en agua. El hipoclorito de sodio es un oxidante altamente eficaz para disolver manchas, matar microorganismos desnaturalizando sus proteínas y como agente blanqueante.  

Por su parte, los electrolitos de sodio (Na+) reaccionan rápidamente con otros químicos como puede ser el amoníaco, empleado para disolver grasas y que contiene una disolución del 5-10% de hidróxido de amonio. Lo encontramos también en los sprays para limpiar cristales y multiusos que usamos en Untelsa. Tras mezclarlo con el hipoclorito de sodio se produce cloramina, un gas tremendamente tóxico. Te advertimos además de que la presencia de cloro puede provocar nuevas reacciones nocivas, como la aparición del tricloruro de nitrógeno. Reacción que se manifestará como escozor de los ojos y problemas para respirar. Si además hay una ventilación deficiente, puede darse una intoxicación.

Lejía y alcohol

El hipoclorito de sodio reacciona con el alcohol isopropilico y provoca compuestos cáusticos: ácido clorhídrico, cloroacetona y el famoso cloroformo. Además de irritar los ojos, estos compuestos son absorbidos por la piel, lo que también puede pasar con el etanol, el conocido como alcohol etílico.

En lo referente a los líquidos desatascadores, son productos de alta concentración porque están pensados para usarse sin bayeta o cepillo. Pueden ser oxidantes y tienen gran cantidad de hipoclorito de sodio, la lejía. Por eso hemos de tener sumo cuidado también en este aspecto.

Sin comentarios

Publicar un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies